domingo, 22 de junio de 2014

ACHUN MAGEC, LA RENOVACIÓN DEL CICLO












Todos los pueblos antiguos han prestado especial atención a la llegada del solsticio de verano como parte de sus ritos ancestrales de cambio estacional.


El Achun Magec (sol nuevo) para los Guaxit (legitimo) de la isla de Guina (Tenerife) es un cambio de ciclo en las energías sutiles de la vida y la naturaleza, marcadas por el aspecto femenino de Magec.


Fue uno de los primeros rituales en los que participe siendo niño guiado por mi abuelo,  por lo que guarda no solo un profundo significado para mí en lo aprendido, sino en la trascendencia de renovar cada año el pacto de renacimiento con los maxios (espiritus de los desencarnados) y deidades.


CAMBIO DE CICLO


La celebración del Achun Magec está determinada por las fases de Guamulan que observada desde la finalización del Tabordo (inicio de la siembra), determina el inicio de la celebración del año nuevo para los Guaxit con una duración de cuatro días. 

La ceremonia no obedece a una simple celebración. Tiene toda una explicación profunda que forma parte de las creencias ancestrales de los antiguos.


La llegada del Achun Magec se transformaba en las comarcas de la isla, en un acontecimiento muy importante. Los distintos auchones (unida familiar) de la comarca se congregaban antes de la salida de Magec, en los lugares determinados para esta celebración, que no eran los que a diario se utilizaban para hacer el saludo matutino a la deidad.  










Justo cuando Magec “estallaba” en el horizonte con su característico fulgor anaranjado, el canco que guiaba la ceremonia, pronunciaba la oración de bienvenida y derramaba el ganigo con la leche de cabra, mientras todos los concurrentes, gritaban por tres veces ¡¡Achun Magec!!


Junto a ello se realizaba la rogativa individual con lo que cada uno queríamos en el nuevo ciclo que comenzaba y se despedía cariñosamente a los maxios de los antepasados que habían sido convocados el 21 de marzo para cuidar de las cosechas plantadas en el Tabordo, dándoles las gracias por su trabajo. Y se finalizaba compartiendo los alimentos con los presentes, que cada auchon había traído a la celebración.


RITUALES PROPICIATORIOS


Durante los tres días siguientes se realizaban varias ceremonias coincidiendo con este nuevo ciclo.


Entre las noches del segundo y tercer día, en los campos que habían sido cosechados en los días anteriores, perteneciente a la casta de las maguadas (mujeres sagradas) tenía lugar la que ha quedado en la oralidad con el nombre de “la noche del error”. 

Consistía en que hombres y mujeres en edad de “merecer”, que no fueran padres o madres, amparados en la oscuridad de la noche tenían relaciones sexuales en estos campos, custodiados por Axantemir (guerreros sagrados) para que no hubiera ningún tipo de perturbación física ni energética en el cometido de los allí concurrentes. Los niños nacidos de esta noche, nueve meses después, eran entregados en las sámaras para su cuidado y educación por ser considerados hijos de la divinidad y que en el futuro pasarían a formar parte de los distintos clanes sacerdotales.


En estos días también los jóvenes varones depositaban flores y frutas a las puertas de los tesegues (cabañas) de la joven Guaxit para que, al amanecer, si ella retiraba estos presentes de sus tesegues dieran principio a su acontecimiento a ser cortejada por su enamorado y así poder pedir consentimiento a su auchon para formar pareja.


El ultimo día del Achun Magec, la mujer del jefe del auchon, se presentaban en los lugares donde se había dado comienzo a esta celebración y recogían de manos de las maguadas las semillas consagradas que debían sembrarse en la próxima festividad del Tabordo.


Por último, a la caída de la noche en cada comarca, se encendían grandes hogueras llamadas “fuegos del testimonio” para celebrar la Amena (justicia) de los casos más graves y que no se podía dilucidar la culpabilidad del acusado. Todo aquel que viera estas hogueras estaba obligado por la divinidad a presentar su testimonio, a favor o en contra, contra el procesado.


CARÁCTER SAGRADO


Después de varios años de informar sobre esta celebración sagrada, muchos colectivos culturales la han dado a conocer con representaciones en su forma, pero no así su esencia.


Recuerdo preguntarle a mi abuelo que si por algún motivo no podía estar físicamente en el lugar, para celebrar al amanecer la llegada del nuevo ciclo, me contesto que si mi intencionalidad era la adecuada y aunque estuviera a miles de kilómetros, solo con imaginar estar, el pacto se produciría pues aunque estuvieras en el lugar sosteniendo el ganigo pero tu intencionalidad fueran las formas y no la esencia, no serviría más que para alimentar tu ego.


Que este nuevo ciclo venga preñado de abundancia y alegría para tod@s.


¡¡Achun Magec!! ¡¡Achun Magec!! ¡¡Achun Magec!!